Si te fijas en cualquier rocódromo, verás a los escaladores metiendo la mano en una bolsita blanca antes de subir. Es el magnesio (carbonato de magnesio), un compañero casi inseparable de la escalada. ¿De dónde viene y cómo se usa bien?
De la gimnasia a la roca
El carbonato de magnesio se utiliza desde hace mucho tiempo en gimnasia deportiva y en halterofilia para secar las manos y mejorar el agarre. En la escalada se popularizó a partir de mediados del siglo XX; el escalador estadounidense John Gill, pionero del boulder, es conocido por haberla introducido en este deporte. Desde entonces, el magnesio se ha convertido en parte fundamental del material básico.
Para qué sirve (y para qué no)
El magnesio absorbe la humedad de la piel. Eso ayuda cuando las manos sudan, una situación muy habitual cuando hay tensión o calor. No es un pegamento: no aumenta la fricción por sí misma, sino que evita que el sudor la reduzca. Y tiene un matiz importante: una capa muy gruesa puede acabar formando una película polvorienta entre la mano y la presa, que resbala.
Cómo usarla bien
- Poca, pero bien repartida: con una capa fina es suficiente.
- Solo cuando la necesitas: no hace falta «enharinarse» antes de cada movimiento.
- Cepilla los agarres: tras un intento, si has dejado la presa muy marcada, un cepillado ayuda a que el siguiente escalador tenga buena fricción.
- Sacude con cuidado: evitar golpear la bolsa o las manos en espacios cerrados reduce el polvo en suspensión.
Formatos: polvo, bola, líquida
Magnesio en polvo
Es la forma tradicional. Cómoda y barata, pero genera más polvo en el aire.
Bola de magnesio
Una bola de tela rellena de magnesio que se deja caer en la bolsa. Genera menos nube de polvo al usarla y es una opción habitual en rocódromos.
Magnesio líquido
Mezcla de magnesio con alcohol que se aplica en la mano y se seca rápido. Deja una base más duradera y reduce la cantidad de polvo en suspensión. Si te sudan mucho las manos, puede ser una buena opción para empezar la sesión y luego completar con un poco de polvo.
La normativa de cada centro
Cada rocódromo tiene sus propias normas sobre qué tipo de magnesio se puede usar (en algunos se prefiere la bola o la líquida) y sobre el cuidado de las presas y del ambiente. Lo mejor es preguntar en recepción antes de la primera sesión. En SKALA ROCO estaremos encantados de resolverte las dudas.
Cuidar las manos
- El magnesio reseca la piel: aplica crema hidratante después de la sesión.
- Lávate las manos al terminar para eliminar los restos.
- Mantén las uñas cortas y los callos limados para evitar desgarros.
Un pequeño detalle que mejora el ambiente
Nadie quiere respirar una niebla blanca en medio de un entrenamiento. Usar la cantidad justa, preferir formatos con menos polvo y mantener limpias las presas es un gesto sencillo que mejora la experiencia de todos. Si quieres ver cómo cuidamos nuestro espacio, puedes seguirnos en Instagram.



