La escalada consume material: pies de gato, cuerdas, arneses, mosquetones… Y, como cualquier deporte con equipo técnico, genera residuos. La buena noticia es que hay muchas maneras de alargar la vida útil de lo que tenemos y de reducir lo que acaba en la basura.
Pies de gato: resolar en lugar de tirar
El calzado de escalada se desgasta, sobre todo en la punta, que es la parte que más trabaja. Cuando la goma se agota, la tentación es comprar un par nuevo, pero en muchos casos el pie de gato se puede resolar: un taller especializado sustituye la suela y la puntera por goma nueva, a menudo a un coste menor que el de un par nuevo. Para que sea viable, el resto de la zapatilla (la parte superior y la estructura) debe estar en buen estado, así que conviene no esperar a que el agujero sea demasiado grande.
Cuerdas: retirar con seguridad, reutilizar con cabeza
Una cuerda que ha llegado al final de su vida útil, bien por edad, por daños o por haber sufrido caídas fuertes, no debe volver a usarse para asegurar. Es una cuestión de seguridad no negociable. Para evitar que se utilice por error, lo recomendable es cortarla o inutilizarla.
Lo que sí se puede es darle una segunda vida en usos que no impliquen proteger a una persona: bolsas, cinturones, llaveros, alfombras, correas para mascotas, elementos decorativos… Existen incluso iniciativas de artesanos que fabrican productos con cuerdas recicladas.
Otras ideas para consumir con cabeza
- Compra lo que necesitas. No hace falta cambiar de equipo cada temporada.
- Cuida lo que tienes. Guardar las cuerdas lejos del sol y de productos químicos y limpiar el material prolonga su vida.
- Segunda mano con criterio. Para ropa, mochilas o accesorios no críticos puede ser una buena opción; para material de seguridad (cuerdas, arneses, cascos) es preferible comprar nuevo o de procedencia conocida.
- Repara. Muchas prendas y mochilas se pueden arreglar con facilidad.
- Elige productos duraderos. A veces lo barato sale caro.
También en el rocódromo
Un rocódromo es, además, un lugar donde se consume mucho material de forma indirecta: presas, paneles, colchonetas, cuerdas. La gestión responsable pasa por reutilizar presas, reparar lo reparable y reciclar lo que ya no sirve. Es un esfuerzo que se hace en silencio y que merece ser valorado.
En SKALA ROCO compartimos el interés por una escalada que respete el entorno. Si te interesa saber más sobre cómo cuidar tu material o iniciarte en la escalada con criterio, puedes consultar nuestra página de actividades y clases, y seguirnos en Instagram, donde también publicamos consejos.
Pequeños gestos, gran diferencia
Ningún deporte es perfectamente sostenible, pero cada decisión cuenta: resolar en lugar de tirar, reutilizar lo que se pueda, comprar con cabeza. La escalada nos permite disfrutar de la naturaleza, y cuidar el material es una forma de devolverle algo.








