La escalada tiene fama de deporte de fuerza, pero cualquiera que haya subido por una pared sabe que la técnica, la flexibilidad y la cabeza pesan mucho. Eso explica por qué mujeres y hombres comparten vías, proyectos y competiciones con mucha naturalidad, y por qué hay referentes femeninas en lo más alto del deporte.
Por qué la técnica iguala el terreno
La fuerza absoluta es importante, pero en la escalada lo que cuenta es la relación entre fuerza y peso, junto con la movilidad de cadera, el equilibrio y la capacidad de leer la secuencia. Esos factores favorecen a menudo a personas de complexión ligera y flexible, independientemente del sexo. Además, muchas vías y bloques se pueden resolver de formas distintas: un paso que a una persona alta le sale con un largo estirón, otra lo resuelve con un movimiento de cadera.
No se trata de decir que no hay diferencias; las hay entre personas, como en cualquier deporte. Se trata de que el estilo, la técnica y la estrategia compensan buena parte de ellas.
Referentes que han marcado hitos
- Lynn Hill logró en 1993 la primera ascensión libre de The Nose, en El Capitán (Yosemite), un hito para toda la historia de la escalada, sin distinción de sexo.
- Angela Eiter fue la primera mujer en encadenar una vía de grado 9b, con La Planta de Shiva, en 2017.
- Margo Hayes fue la primera mujer en encadenar un 9a+, con Biographie, también en 2017.
- Janja Garnbret ha dominado la escena competitiva y ha ganado el oro olímpico en Tokio 2020 y en París 2024.
En el alpinismo, la guipuzcoana Edurne Pasaban se convirtió en 2010 en la primera mujer en ascender los catorce ochomiles. Son ejemplos de que la determinación y la preparación no tienen género.
Y en la vida diaria del rocódromo
Cuando entras en un rocódromo, lo habitual es ver grupos mixtos, parejas, familias y amigas que escalan juntas. Esa normalidad es parte del atractivo del deporte. Para quien lo prueba por primera vez y se siente fuera de lugar, es una buena noticia: el ambiente suele ser abierto y solidario, y la gente comparte soluciones (la «beta») con naturalidad.
Si estás pensando en empezar
- No necesitas ser fuerte: la fuerza se desarrolla con la práctica.
- Céntrate en la técnica: pies, caderas y respiración.
- Escala con amigas, pareja o familia: es más divertido.
- No te compares: cada cuerpo encuentra su propio estilo.
Un espacio para todos
En SKALA ROCO encontrarás un espacio abierto a todos los públicos, con zona de boulder, vías largas y gimnasio. Si quieres empezar con calma, el bautismo de escalada es una buena puerta de entrada; y si prefieres ir a tu aire, mira las tarifas. También puedes seguirnos en Instagram.
La escalada es de quien se atreve a subir. Y eso, afortunadamente, no entiende de géneros.



